Seguridad Alimentaria y Agricultura Sustentable

Organización beneficiaria: Colectivo Barrio
Estado: Guanajuato
Número de aportación: FA-1302376
Monto: $35,000.00
Nombre del proyecto: Huerto Urbano Comunitario y Aula Ambiental del Barrio Arriba

 


El Barrio Arriba es un barrio obrero casi tan antiguo como la ciudad de León ya que fue alrededor de las 3 colonias que lo componen donde inició la ciudad. El barrio se fundó con la instalación de las primeras curtidoras de piel donde se elaboraban zapatos y ropa que requerían los obreros de la región, por lo que este barrio resulta muy relevante en la historia de la ciudad.

Debido a diversos factores  las formas de producción de estos negocios no evolucionó y eso llevó a su clausura por parte de las autoridades, pues vertían desechos químicos directamente al drenaje de la ciudad provocando una grave contaminación. Lo anterior generó, entre otras cosas, deserción y desocupación laboral prematura, falta de alternativas de trabajo, contaminación, pérdida de áreas verdes y una población permanentemente empobrecida.

El Colectivo Barrio se organizó con el propósito fundamental de generar conciencia en los vecinos y en otros barrios a través de prácticas con patrones ambientales y culturalmente amigables. Buscando demostrar que es posible vivir de otra forma en un espacio urbano y céntrico. Se han enfocado a los dos principales grupos vulnerables de su entorno: niños y adultos mayores.

En este proyecto apoyado por FASOL, construyeron un huerto comunitario a partir del cual se realizan talleres, obsequian plántulas, intercambian semillas y cosechan hortalizas para los propios vecinos.

Cerca de 70 familias contribuyen al huerto comunitario de manera frecuente. Esas mismas familias han iniciado sus huertos familiares ya que todas las viviendas del barrio cuentan con traspatio.

 

 

Los vecinos se han volcado a los proyectos y han empezado a reconstruir relaciones a partir de su reencuentro en este espacio comunal.

Este proyecto ha detonado la conciencia ambiental en quienes han participado en el proyecto.  Esos mismos participantes han difundido entre otros vecinos las actividades que realiza el Colectivo, acciones que han incrementado la participación de la comunidad.

Al recuperar un espacio perdido y darle un uso comunitario para actividades socialmente deseables,  están contribuyendo a que los visitantes desarrollen un vínculo identitario que permita la reconstrucción del tejido social y les coloque en mejor posición para exigir sus derechos.

A partir de este proyecto el Colectivo Barrio se vinculó con organizaciones locales como “Aquí Somos Aquí Hacemos”, “Fundación Animare”, “Mitote Popular”, “Acción Colectiva Sociombiental”, “El Mercado de Granjeros en la Ciudad” y con aproximadamente 12 escuelas primarias y 5 secundarias.

Con ese aporte iniciaron un proceso de reconocimiento entre los vecinos del Barrio Arriba los cuales, en general, habían perdido contacto entre sí hace bastante tiempo. Este reencuentro ha permitido que en los diferentes espacios colectivos que se han articulado en ese espacio (desde jornadas de voluntariado hasta talleres), hayan discutido problemáticas locales que ellos mismo plantean e intentan resolver.

“Los huertos son sólo las primera líneas de un plan diseñado por un equipo de emprendedores sociales en el que participan varios activistas. La entrada es libre y gratuita. “Si la gente se hinca en la tierra con sus vecinos es probable que se fortalezca la comunidad. Hay muchos adultos mayores en el Barrio, la idea es que puedan venir a convivir en un espacio al aire libre, ayudar en los huertos o sentarse a platicar bajo un árbol. Será un lugar en el que los vecinos podrán conocerse, aprender y disfrutar juntos”.